domingo, 29 de enero de 2017

Como bañar a un perro





Paso 1: Asegúrate de tener el champú adecuado
Usar un champú para perros regular (no Shampoo anti-pulgas) es lo mejor. No utilices champú para humanos ni tampoco jabón de barra, jabón de ropa ni jabón de trastes ya que pueden irritar la piel de tu Super Cachorro y causarle alergias.
Paso 2: Cepíllalo y sacúdelo
Puedes utilizar una toalla húmeda normal o una de esas toallitas para bebés (biodegradable) para quitar el exceso de tierra y polvo. Después cepíllalo para quitar pelo muerto y nuevamente remover más suciedad.
Paso 3: Moja a tu perro con agua templada, ni fría ni caliente
Si hace frío puedes bañarlo con agua tibia pero evita el agua caliente ya que puede dañar su piel y por otro lado provocarle resfriado por el cambio de temperaturas. Empieza a mojarlo desde el cuello hasta la cola. Al inicio del baño omite la cabeza. No uses directamente la manguera, hay que cuidar el agua y para ello lo mejor es utilizar cubetas. Así podremos controlar la cantidad y evitar desperdicios.
Paso 4: Aplica el champú
Aplica un poco de champú (la cantidad varía de acuerdo al tamaño del perro y el largo del pelo). Siempre es mejor que te falte aplicar más champú a que al inicio apliques una cantidad demasiado abundante (te costará mucho enjuagarlo).
Paso 5: Talla muy bien todo el cuerpo de tu perro
Asegúrate de que no le caiga champú ni agua directamente dentro del conducto auditivo. Las orejas y el pabellón auditivo podrás limpiarlo después con un algodón húmedo. Aprende más sobre el cuidado de oídos aquí. No olvides lavar las patas y por entre las almohadillas y dedos.
Paso 6: Enjuaga, enjuaga y vuelve a enjuagar
Debe quedar todo el pelaje libre de champú. Cuando ya no queden residuos de champú, notarás que el agua corre suave y libremente sobre tu perro. Si dejas residuos podría provocarle comezón y ardor.

Paso 7: Deja que se sacuda
Cuando están mojados, los perros sienten esa necesidad de sacudirse de inmediato. Si quieres evitar que salpique demasiada agua, envuelve su lomo con una toalla. Después de que se sacuda, sécalo muy bien con la toalla. Si tu perro se deja y tu lo deseas, puedes usar una secadora de pelo pero deberás utilizarla en aire a temperatura normal (no utilices aire caliente) y alejarla por lo menos 30 centímetros del cuerpo de tu perro para evitar resecar su piel. Si usas secadora, no la pases cerca de sus oídos.


Si tu cachorro es de los que preferirían no bañarse nunca, asegúrate de tener sus premios favoritos a la mano para que cada vez que se porte bien durante el baño (es decir si permanece quieto y tranquilo) puedas premiarlo por su buena conducta. Así aprenderá que bañarse es una buena experiencia. No lo obligues, no lo regañes y mucho menos le grites o le pegues. Él necesita aprender que bañarse no es algo malo y que no tiene nada que temer. Para ello deberás motivarlo, premiarlo y hacer que el baño sea una experiencia relajada y agradable.


Como hacer un shampoo anti-pulgas


Inevitablemente, nuestros queridos perros están expuestos a un montón de bacterias, gérmenes y parásitos. Además del correspondiente collar anti pulgas, tampoco está de más darle un baño de vez en cuando con un champú anti pulgas, sobre todo si el perro ha estado en una zona con humedad.
Sin embargo, puede que cuando vayas a echar mano te des cuenta de que se te ha terminado. No te preocupes, aquí te enseñamos a fabricar un champú anti pulgas de forma casera que te salvará del apuro por un precio irrisorio. 

– 1 taza de agua tibia
– 1/4 taza de jabón para lavar los platos
– 1/4 taza de vinagre blanco
Procedimiento:
1. En primer lugar echamos una taza de agua en el bol donde realizaremos la mezcla.
2. Después añadimos 1/4 de taza de jabón para lavar los platos.
3. Y la misma cantidad de vinagre blanco, aunque puedes utilizar otros como el de sidra de manzana.
4. Removemos todo muy bien hasta incorporar todos los elementos adecuadamente.
5. Con ayuda de un embudo, introducimos el champú en una botella de plástico. ¡Y listo!
¡Ya tendrás un shampoo anti-pulgas casero!


Como cortarle las uñas a tu perro


El corte de uñas puede resultar un poco traumático para tu mascota así que por medio de este artículo te guiaremos para que esta práctica se haga de manera relajada y sin lastimar a tu peludo.
Primero debes relajarte, recuerda que ellos sienten tus emociones y si estás muy estresado tu mascota se percatará de ello y no colaborará, también debes tener paciencia ya que tu peludo inicialmente pretenderá escapar mientras está en plena sesión de corte. Cuando termines llévalo de paseo o prémialo con una golosina o juegos.
Enseña a tu cachorro desde pequeño para que sea más fácil el corte de uñas cuando sea adulto.
Los materiales que necesitas son los siguientes:
  • Tijeras o cortaúñas especial para perros las cuales podrás encontrar en una tienda para mascotas.
  • Gasas.
  • Polvo astringente o de coagulación o en su defecto agua oxigenada.


Es muy importante cortar las uñas a tu mascota aunque ellos se las limen de manera natural ya que estas pueden rasgarse y ocasionarle incomodidad a tu perro, si las uñas crecen en exceso quizás les resulte doloroso al caminar. Recuerda que no debes cortar de cualquier manera ya que tienen vasos sanguíneos y nervios en sus uñas y si cortamos mal podemos ocasionar una pequeña hemorragia. En la siguiente figura puedes observar la forma correcta e incorrecta para cortar la uña de tu peludo. La parte roja muestra los vasos sanguíneos.

Forma correcta para cortar las uñas a tu perro

cortar-unas-perro
Cuando la uña es negra no se puede observar esa parte roja o rosada sino de color gris así que puede resultar un poco difícil pero no te preocupes ya que deberás cortar desde debajo de a poco y cuando se asome un ovalo de color gris dejas de cortar la uña. No la cortes demasiado cerca a los vasos sanguíneos y no utilices cualquier tipo de cortaúñas ya que sus uñas son curvas.
No te olvides de las uñas que no tocan el suelo, las que tienen en el primer dedo en la parte interior de la pata, ya que estas crecen demasiado y pueden terminar enterrándose en la pata resultando en una visita al veterinario. Puedes cortar las uñas a tu perro una vez al mes pero depende del tipo de perro, raza, edad, tamaño, si hace mucho ejercicio o no, etc.

En caso que cortes de más la uña de tu perro no te asustes, puedes colocar algo de polvo astringente para parar la hemorragia la cual suele durar alrededor de 5 minutos, si no tienes el producto coagulante utiliza una gasa limpia empapada en una mezcla de agua normal y agua oxigenada lo escurres y presionas la uña durante 5 minutos hasta que pare el sangrado.
Si es la primera vez que le cortaras las uñas a tu perro debes acostumbrarlo  poco a poco al cortaúñas y lo puedes hacer inicialmente poniéndolo cerca de su alimento, que lo vea cada vez que lo acaricias y otro tipo de actividades que a tu mascota le guste para que se haga una asociación positiva con este dispositivo.
Al momento de empezar el corte es recomendable tener a la mano golosinas para premiar a tu perro por haber colaborado. No lo regañes si no coopera ya que puede asociar negativamente esta actividad y cuando quieras hacerlo de nuevo será aún más difícil. Puedes empezar con un par de uñas el primer día para que vaya acostumbrándose y cada vez que cortes le das el premio, luego continuas otro día y haces lo mismo y así sucesivamente hasta que llegue el momento en que las cortes todas el mismo día.
Si el perro es muy problemático al borde de querer morderte mejor déjale el trabajo a un estilista de mascotas o al veterinario de confianza que ya tienen experiencia en estos casos y cobran poco por hacerlo, lo importante es el bienestar de tu peludo.




sábado, 28 de enero de 2017

¿Porqué debemos vacunar a nuestras mascotas?






Las vacunas disminuyen el riesgo de adquirir  determinadas enfermedades y por tanto, permiten que nuestras mascotas disfruten de  una vida más larga y saludable.

Las vacunas son un elemento de vital importancia en nuestras mascotas y por tanto, se deben seguir las pautas de vacunación establecidas.  Las vacunas contienen pequeñas cantidades de organismos patógenos muertos o modificados, de modo que cuando entran en el organismo del animal, estimulan su sistema inmunitario para que genere anticuerpos que lo protejan frente a esa enfermedad.

Tras la vacunación, algunos animales pueden tener algo de fiebre o dolores musculares. Incluso alguno puede perder el apetito o dormir más tiempo del habitual. Pero no debemos preocuparnos ya que estos síntomas revierten al cabo de uno o dos días. En caso contrario, se deberá acudir al veterinario lo antes posible y si los síntomas persisten.

Se debe vacunar a nuestras mascotas ya que durante sus primeras semanas de vida, los cachorros reciben anticuerpos a través de la leche materna que les permiten luchar contra las diversas enfermedades. Pero una vez finalizado ese período de lactancia materna, será el veterinario el que deba continuar con dicha protección a través de las vacunas.

¿Cuándo se debe vacunar a las mascotas?

En los perros la primera vacuna se debe administrar entre las 6 y las 12 primeras semanas de vida, que es cuando comienza a disminuir la inmunidad adquirida a través de la leche materna. A partir de ese momento, se deberá repetir cada 2 o 3 semanas dicha vacunación hasta que el perro alcance los 3 meses de edad. Desde ese momento, se administraran vacunas a intervalos de tiempo regulares, durante el resto de su vida. Como el periodo de protección varía en función de la vacuna será el veterinario el que establecerá el calendario de vacunación para su caso concreto.

En los gatos, su inmunidad comienza a reducirse  a las 9 semanas de vida, momento en el que se iniciará las vacunaciones. Al igual que sucede con los perros, se repetirá 2 o 3 semanas después y finalmente, el veterinario será el encargado de establecer su calendario de vacunación.

El calendario vacunal se basará en la edad del animal, raza, estilo de vida, localización geográfica o duración de la inmunidad.

 Actualmente las vacunas recomendadas son:

- En el caso de los perros: moquillo, hepatitis infecciosa, parvovirus, rabia, leptospirosis y traqueobronquitis infecciosa.

 -Para los gatos: panleucopenia felina, rinotraquetis felina, calicivirosis felina, leucemia y rabia.

La legislación obliga a vacunar contra la rabia a perros, gatos y hurones cuando cumplen los tres meses de edad. Al cabo de un mes, se ha de repetir esta vacuna y después cada año durante el resto de la vida del animal.

En caso de cualquier tipo de duda, consulte con su veterinario de confianza.


Como enseñar a tu perro a ir al baño


Todas las personas quisieran que sus peludos estén entrenados para hacer sus necesidades en un solo lugar. Pero la mayoría de veces esto no sucede y hay problemas. 

Los cachorros orinan dentro de casa y no en el jardín, entonces los dueños se preguntan qué hacer para educarlos. En esta nota te damos una guía sobre cómo entrenarlo. 


Primero debes saber algunas cosas cobre los cachorros. A ellos no les gusta ensuciar su guarida. Los lobos salen de su madriguera para hacer sus necesidades y esta conducta también la adoptan los canes, indica el blog especializado del ‘Encantador de Perros’. 


Los perros funcionan como un reloj y esta es una estrategia que se debe utilizar. Entre 10 y 30 minutos después de comer, los cachorros necesitarán salir para hacer sus necesidades. Con el paso del tiempo, los dueños aprenden a conocer el tiempo adecuado y saben cuándo es momento de salir a pasear. PetMD, un portal de cuidados para mascotas, explica que hay una regla que se aplica generalmente: “un cachorro puede aguantarse una hora por cada mes de vida”. Es decir, un can de dos meses puede controlar su vejiga por dos horas. 


La recomendación es sacarlo, al menos una vez cada hora, para evitar accidentes. Hay conductas y comportamientos que pueden alertar a los dueños sobre la necesidad de su mascota de salir. “Cuando se despiertan de una siesta, antes de ir a dormir por la noche, al levantarse por la mañana, luego de tomar agua o comer son momentos para salir indiscutiblemente”, dice el blog Cesar’s Way. Si notas que tu pequeño empieza a caminar en círculos y deja de jugar para ponerse a oler a su alrededor, es otra señal de que debes sacarlo. 


Los expertos coinciden en que la mejor forma de entrenar a un perro para que haga sus necesidades afuera es tener una rutina consistente. El cachorro debe comer siempre a la misma hora y sus paseos deben ser regulares (una vez que tenga todas sus vacunas). 


Existen pañales que se colocan en el piso. Estos contienen una sustancia que dispara el deseo de orinar en los peludos. Con el tiempo, se acostumbran a hacerlo en este lugar. Esto funciona en departamentos; sin embargo, cuando se trata de enseñar al can a ensuciarse afuera, es mejor no colocar estos pañales dentro de casa porque el animal pensará que es un lugar adecuado para ensuciarse.


 No vamos a mentirte, seguramente habrán accidentes. Entrenar a un perro requiere de tiempo y paciencia. Cuando se ensucie en un lugar no adecuado, no seas agresivo con él. Simplemente llévalo al lugar correcto y limpia el piso sucio. Los golpes, inclusive con periódico, pueden convertirse en una experiencia negativa y bloquear el proceso de aprendizaje de la mascota.


Fuentes: http://www.elcomercio.com/narices-frias/guia-entrenamiento-perro-necesidades-jardin.html

viernes, 27 de enero de 2017

Como alimentar a un cachorro


Los cachorros necesitan comer siempre a las mismas horas. Si no quieres tener problemas con su horario de comidas, sigue los consejos que te damos a continuación.

Los perros pequeños comen menos cantidad de alimentos que los perros adultos, pero con más frecuencia. Dale de comer a tu cachorro el mismo número de veces cada día, como te indicamos a continuación:

  • Cachorros pequeños: de 4 a 5 comidas pequeñas al día hasta las 10 semanas de edad.
  • Entre las 10 semanas y los 5 meses: 3 comidas al día.
  • A partir del quinto o sexto mes: 2 comidas al día.

El reloj interno del estómago de tu cachorro empezará a activar la segregación de jugos digestivos a su hora habitual de cenar, con independencia de que tú le pongas o no su comida. Salvo que sigas una rutina, no tendrán hambre cuando les pongas la comida. Y si esperas demasiado tiempo, tu cachorro puede tener problemas digestivos.

Utiliza comederos y bebederos de acero inoxidable o de cerámica y con más peso en el fondo. Si son de plástico, es probable que terminen convertidos en juguetes mordedores y las marcas de los dientes pueden convertirse en un nido de bacterias. Si pesan más, será difícil que tú (o tu cachorro) los volquéis por accidente.


Si tu cachorro tiene las orejas largas de manera que pueden sumergirse en el pienso y el agua, existen unos boles especialmente estrechos para mantener sus orejas limpias y secas.


Asegúrate de que nada moleste a tu cachorro mientras está comiendo o se acostumbrará a comer demasiado deprisa o a repartir la comida por toda la casa.


Déjale hasta 30 minutos para que coma. Al cabo de este tiempo, retira lo que no se haya comido y ponle alimentos nuevos para la próxima comida. El cachorro debe tener en todo momento agua fresca a su disposición.


Después de comer, tu cachorro necesita un lugar tranquilo y silencioso o una siesta para ayudarle a digerir bien sus alimentos. ¡Así que programa los paseos para antes, no para después, de la hora de sus comidas!
Fuente: https://www.pedigree.es/consejos/la-alimentacion-de-tu-perro-o-cachorro/horario-de-comidas-recomendado-para-los-cachorros